26 de agosto de 1861: Claret y la gracia de la conservación de las especies sacramentales

26 agosto 2025

El 26 de agosto de 1861, mientras estaba en oración en la Iglesia del Rosario de La Granja, el Padre Antonio María Claret recibió una gracia extraordinaria:

«En el día 26 de agosto de 1861, hallándome en oración en la Iglesia del Rosario, en La Granja, a las 7 de la tarde, el Señor me concedió la gracia grande de la conservación de las especies sacramentales y tener siempre, día y noche, el Santísimo Sacramento en el pecho» (Aut. 694)

Claret la interpretó como una llamada a vivir en constante unión con el Señor y a asumir una misión de intercesión por la Iglesia y por el pueblo:

«yo siempre debo estar muy recogido y devoto interiormente; y además debo orar y hacer frente a todos los males de España, como así me lo ha dicho el Señor» (Aut. 694)

No sorprende, por tanto, que la Eucaristía ocupara un lugar central en su experiencia:

«La Eucaristía, como sacramento del Sacrificio y de la presencia real de Cristo, ocupó un lugar preponderante en la vida espiritual y apostólica de san Antonio María Claret. La celebración eucarística era el momento más intenso de su unión personal con Jesucristo…» (Patrimonio Espiritual 14)

La Eucaristía fue para él fuego interior y fuerza apostólica, raíz de su espiritualidad y de su misión incansable, y sigue siendo para cada Misionera Claretiana, y quienes caminamos juntos, el centro de unidad fraterna para la misión y la invitación más profunda a la transformación misionera.

En estos días se está distribuyendo el texto María Antonia París amiga y compañera de camino.