E-VOC-ANDO 2025

2 septiembre 2025

En Reus, tierra de raíces y memorias, nos encontramos como hermanas de una misma familia. Aquí en Cataluña, donde María Antonia París y Antonio María Claret aprendieron a soñar el Reino, sentimos que también nosotras heredamos un mismo fuego que no conoce fronteras.

Nuestro encuentro fue un tiempo de gracia: evocamos la historia, pero no para quedarnos en ella, sino para dejarnos impulsar hacia adelante. Miramos dentro de nosotras y descubrimos huellas, dones y fragilidades que nos definen; miramos hacia Jesús y reconocimos que Él ha sido la semilla que, en silencio, ha ido creciendo en cada vida. En torno al símbolo de un árbol situamos nuestras raíces, nuestras ramas abiertas y los frutos que Dios va gestando.

Orar junto a París y Claret nos hizo sentir acompañadas por quienes iniciaron el camino antes que nosotras. De ellos recibimos fuerza para agradecer, para seguir confiando, para mantener viva la misión.

Hoy partimos de este encuentro con la certeza de que no cerramos una etapa, sino que nos dejamos enviar nuevamente. Nos vamos más hermanadas, más enraizadas en nuestro carisma y más disponibles para seguir caminando tras las huellas de Cristo, al estilo claretiano.

Con gratitud y esperanza decimos: seguimos en camino… a mayor gloria de Dios y para bien de la Iglesia sinodal y de la Fraternidad Global.

Con este relato de despedida concluimos el Itinerario de E-VOC-ANDO 2025, llevando en nuestros corazones un profundo sentimiento de gratitud. Este camino nos ha dejado renovadas en el espíritu, transformadas interiormente y fortalecidas en nuestro compromiso de continuar la misión que el Señor ha confiado a cada una de nosotras: en nuestras comunidades, en la Congregación y en la Iglesia.

Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a todas nuestras hermanas, amigos, bienhechores y a quienes caminamos juntos, cuyas oraciones, aliento y apoyo nos han sostenido a lo largo de este tiempo.

¡Que el Señor nos bendiga a todas abundantemente!

Participantes de E-VOC-ANDO y sus acompañantes,


Anastasia, Betty, Betris, M. Carmen, Claudia, Helene, Jeevathy, Karla, Lermin, Liem, Linh, Mercedes, Phuc, Ratna, Rosette, Sandra, Saranya, Ucha, Priscilla, Amilbia, y Thushari

En estos días se está distribuyendo el texto María Antonia París amiga y compañera de camino.