Esperanza que florece hasta el final

25 febrero 2026

Del 7 al 18 de febrero, Priscilla y Amilbia continuaron su visita canónica por Europa, haciendo etapa en Granada, comunidad París–Claret. La misión de la comunidad: cuidar, acompañar y animar con ternura a nuestras hermanas que han realizado un largo peregrinar misionero. La vida entregada durante años se convierte en oración fecunda por la Congregación, por la Iglesia y por el mundo, y un testimonio silencioso que sigue sembrando esperanza.

En estos días de visita recibimos la gracias de acompañar a nuestra hermana Teresa Hernández en su paso a la Casa del Padre; días de dolor sereno y de profunda gratitud por su vida misionera, vivida con generosidad y fidelidad evangélica. Su vida nos recordó que la entrega no termina, sino que alcanza su plenitud.  Y celebrar este momento pascual, en comunidad, nos fortaleció en la fe y avivó en todo el deseo del encuentro definitivo con el Señor.

Compartimos también la Jornada Mundial del Enfermo como experiencia del amor misericordioso y consolador de Dios, e iniciamos la Cuaresma como un don que nos invita a volver al corazón del Evangelio.

En un clima de sencillez y alegría, nos encontramos con los Seglares Claretianos en la Eucaristía de despedida, renovando juntos el sueño de un mismo carisma compartido.

También visitamos al arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, con quien dialogamos sobre la realidad y los desafíos de la vida consagrada en la diócesis. Sus palabras nos animaron a seguir enriqueciendo la Iglesia con el don recibido.

Como signo visible de la visita, plantamos una camelia con la participación de la comunidad: un gesto que expresa el compromiso de “cuidar la vida, la fraternidad universal y la casa común” y el deseo de seguir contribuyendo a la transformación misionera desde la oración y el testimonio cotidiano.

Siempre unidas en comunión fraterna, agradecidas por todo lo vivido en Granada. Confiamos en la oración de todos por los frutos de la próxima visita a la comunidad de Villa Claret, Roma, Italia.

En estos días se está distribuyendo el texto María Antonia París amiga y compañera de camino.