Visita canónica en Zaragoza: vida, misión y fraternidad compartida

6 febrero 2026

Del 24 al 31 de enero, Priscilla y Amilbia continuaron la visita canónica en Europa, haciendo esta vez parada en Zaragoza (España). Fueron días de encuentro y cercanía, compartiendo la vida y la misión con la comunidad de hermanas mayores y con el Colegio María Inmaculada.

La comunidad mantiene viva su proyección apostólica desde una fraternidad sencilla y fiel al Evangelio cuidando  las hermanas que lo necesitan, después de un largo caminar misionero. Su oración constante por las necesidades de la Iglesia y de la Congregación sostiene la misión diaria de las misioneras claretianas y laicos vinculados al carisma.

Fue un verdadero don de Dios participar en la vigilia oracional como preparación al Domingo de la Palabra de Dios, signo de una Comunidad Misionera en salida, en la parroquia de la Coronación de la Virgen, donde la comunidad hace visible su presencia fraterna.

Un momento especialmente significativo fue el encuentro con el Arzobispo de Zaragoza, Mons. Carlos Manuel Escribano, donde experimentamos un diálogo cercano sobre la realidad de la Iglesia y de la Vida Consagrada; un espacio de escucha mutua que se abre como oportunidad para discernir juntos por dónde el Espíritu sigue guiandonos hoy.

A lo largo de la semana se vivieron diversos encuentros con la comunidad educativa del Colegio María Inmaculada y la participación en la celebración de la paz con todo el alumnado, expresión sencilla y profunda de los valores que se siembran cada día.

Como signo de los frutos y vivencias de esta visita se plantó un granado, símbolo del cuidado de la vida, de la fraternidad universal y de la casa común, con la participación de las Misioneras Claretianas y de toda la Comunidad Educativa.

Agradecemos de corazón las múltiples muestras de acogida, cada encuentro y el camino compartido. Confiamos en la gracia de Dios, que nos sostiene, nos fortalece y nos impulsa a seguir caminando con esperanza en la misión.

En estos días se está distribuyendo el texto María Antonia París amiga y compañera de camino.