2 y 3 de agosto – Peregrinación juvenil y Misa en Tor Vergata

4 agosto 2025

El 2 de agosto, cientos de miles de jóvenes católicos, procedentes de unos 146 países, emprendieron una caminata bajo un sol intenso para llegar al gran campo de Tor Vergata, en las afueras de Roma. Durante el recorrido, de más de cinco kilómetros, camiones nebulizadores y cañones de agua ayudaron a los jóvenes a soportar el calor. A pesar del cansancio, el ambiente era alegre y lleno de entusiasmo, marcado por cantos, oraciones y un fuerte sentido de comunidad.

Una vez reunidos en Tor Vergata, los jóvenes esperaban con emoción la llegada del Papa.
Al caer la tarde, el Papa León XIV llegó en helicóptero y recorrió el lugar en papamóvil, recibido entre vítores, cantos y una alegría desbordante. La atmósfera era de auténtica fiesta y fraternidad.

El Papa inauguró la vigilia con cantos, oraciones y testimonios, acompañados por sacerdotes y obispos. Uno de los momentos centrales fue la adoración eucarística, que duró aproximadamente una hora, con cantos y oraciones en diversos idiomas (inglés, italiano, español, alemán, latín, etc.).

Durante una sesión de preguntas y respuestas, los jóvenes pudieron expresarse en español, italiano o inglés sobre temas como la amistad, la vocación, la fe y las redes sociales. En su diálogo con los jóvenes, el Papa abordó cuestiones clave como la paz, la justicia y las opciones de vida radicales (como el matrimonio o la vocación religiosa). También advirtió sobre los excesos del mundo digital y subrayó la importancia de un testimonio auténtico, fundamentado en Dios.

Por la noche, los jóvenes se instalaron en sacos de dormir o tiendas de campaña para pasar la noche en el campo. El ambiente general fue de alegría, esperanza y una profunda solidaridad universal.

Al día siguiente, el domingo 3 de agosto, cerca de un millón de jóvenes peregrinos participaron en la misa dominical presidida por el Papa León XIV en el mismo lugar de Tor Vergata.

En su homilía, el Papa animó a los jóvenes a ser signos vivos de que un mundo diferente es posible, promoviendo la paz, la fraternidad y el diálogo frente a los conflictos actuales. Les exhortó a compartir su fe con entusiasmo y a regresar a sus países como testigos de justicia y esperanza.

A pesar del cansancio acumulado y de una lluvia pasajera durante la noche, la celebración mantuvo un tono vibrante, lleno de fervor y alegría compartida.

Más tarde, tras la misa de las 9 de la noche, tuvo lugar un encuentro de despedida en Claret Way. Juntos dimos gracias al Señor por todo lo vivido durante este tiempo de jubileo juvenil. El encuentro tuvo dos momentos principales: una breve oración, seguida de una evaluación colectiva, y luego un momento de distensión y alegría compartida. Al finalizar, el responsable del grupo entregó a cada joven un certificado de participación, y se vivió un último momento de regocijo y fraternidad.

En estos días se está distribuyendo el texto María Antonia París amiga y compañera de camino.