Oración por la Paz – 14 de agosto, Jornada de Oración y Ayuno

7 agosto 2025

Para el próximo 14 de agosto, vigilia de la fiesta de la Asunción de María, la UISG (Unión Internacional de Superioras Generales) invita a todas las comunidades religiosas, y a todas las personas que deseen unirse, a vivir un día de oración y ayuno por la paz.

Esta invitación nace de la urgencia de responder de manera concreta al dolor que atraviesa la humanidad herida. Como afirma la declaración de la UISG:

“En un mundo desgarrado por la guerra y la deshumanización, no podemos permanecer como espectadoras silenciosas. […] Como mujeres en las fronteras, que caminan junto a quienes sufren, escuchando el clamor de los pobres y de la tierra, tenemos la responsabilidad de construir comunión, proteger la vida y exigir justicia”.

De esta profunda conciencia surge el llamado a orar y ayunar juntos, para abrir nuestros corazones a la escucha y mantener viva la esperanza incluso en las dificultades.

Las Misioneras Claretianas y cuantos caminamos juntos nos unimos a esta invitación a vivir esta jornada de oración y ayuno.

Con la intercesión de María, Madre de Dios y Nuestra Señora de la Paz, compartimos a continuación la oración preparada por la UISG para acompañar este momento.

María, Madre de la Paz,
en este tiempo herido por la guerra,
te encomendamos a los pueblos desgarrados por el odio,
a las familias divididas, a los corazones rotos por la violencia.

Tú que guardaste en silencio el dolor,
enséñanos a velar, a no cerrar los ojos,
a permanecer junto a quien sufre,
a orar incluso cuando faltan las palabras.

Dona al mundo la paz, Señor Jesús,
no la que se impone con la fuerza,
sino la que nace de la justicia,
del perdón, de la verdad, del amor.

Haznos instrumentos de tu paz:
manos que levantan,
voces que consuelan,
corazones que se abren.

Te rogamos por las mujeres y los niños víctimas de los conflictos,
por los migrantes en fuga, por quienes son prisioneros del miedo.
Te rogamos por quienes han perdido la esperanza
y por quienes siguen sembrando odio.

Haz que nuestro ayuno sea solidaridad,
que nuestra oración se convierta en acción,
que nuestro silencio sea voz para los que no tienen voz.

María, Reina de la Paz,
intercede por nosotros,
para que en cada rincón de la tierra
vuelva a brillar la luz del Evangelio.

Amén.

En estos días se está distribuyendo el texto María Antonia París amiga y compañera de camino.