Un Sí que sigue dando vida
26 agosto 2026Hace 171 años, el 27 de agosto de 1855, María Antonia París hizo su profesión religiosa, en las manos del arzobispo Antonio María Claret, culminando un camino largamente esperado y buscado. Aquel día experimentó con profunda alegría la confirmación de su vocación y de la misión que Dios le confiaba.
En aquella experiencia, el Señor le hizo comprender el significado de su entrega: «Este es, hija mía, el peso que cargo sobre ti de la reforma de mi Iglesia» (RC 9). Y le dijo también: «Hija mía, de aquí en adelante quiero estar sentado en medio de tu corazón». Una experiencia que expresa su profunda unión con Cristo, que la transforma en mujer entregada a la misión de la Iglesia.
En este 27 de agosto, renovamos nuestro compromiso de vivir la vocación misionera con fidelidad y creatividad, apostando por la transformación pastoral y la reconciliación, desde una vida arraigada en Cristo y abierta a las necesidades del mundo.
Que el “Sí” de María Antonia siga inspirándonos a entregar nuestra vida, nuestra oración y nuestra misión por la transformación de la Iglesia y del mundo.
¡Feliz fiesta a todos!
