Una orden nueva en la práctica, una llamada viva desde hace 170 años

25 agosto 2025

El 25 de agosto de 1855, el arzobispo San Antonio María Claret firmó el decreto que dio origen a las Misioneras Claretianas, respondiendo a la llamada que María Antonia París había recibido: crear “una orden nueva, no en la doctrina sino en la práctica”. Una forma concreta de contribuir a la renovación de la Iglesia para que sea cada vez más fiel al Evangelio, pobre y misionera.

A 170 años de distancia, no celebramos solo una fecha histórica, sino que confirmamos una llamada que sigue viva. Continuamos caminando tras las huellas del Maestro, allí donde Él se hace presente hoy: en las periferias, en las escuelas, en los centros de misión y en las comunidades, llevando el Evangelio con nuestra vida, en sencillez, diálogo y fraternidad.

Esta es nuestra misión: construir una fraternidad auténtica, acoger, acompañar y caminar juntos, evangelizando con un estilo hecho de cercanía, servicio, apertura y gratuidad.

Celebrar este 25 de agosto significa renovar nuestro “sí”, como lo hicieron María Antonia y tantas hermanas antes que nosotras. Todavía hoy nos dejamos interpelar: ¿dónde nos llama el Señor? ¿Qué pasos nos invita a dar?

En estos días se está distribuyendo el texto María Antonia París amiga y compañera de camino.